Por más de 20 años los residentes de los municipios de El Peñón y Cabral de Barahona han estado a la espera del acondicionamiento de la carretera que comunica a ambas localidades, sin que ningún gobierno de turno incline su mirada al deterioro progresivo que ha tenido la vía.


El polvoriento camino que se encuentra lleno de hoyos obliga a los conductores que transitan por la carretera El Peñón-Cabral a reducir la velocidad para provocar el menor daño posible a sus vehículos.