Legisladores de diferentes bancadas manifestaron esta tarde un rotundo rechazo la acusación de los Estados Unidos contra el Central Romana que supuestamente somete a trabajo forzoso a sus obreros por lo que las autoridades estadounidenses dejarán de importar azúcar y sus derivados que sean elaborados por el consorcio en la República Dominicana. Vladimir Núñez amplía la información.


El ataque con acusaciones infundadas contra el Central Romana obedece a presiones que ejercen los Estados Unidos para que el país cargue con el problema haitiano, según la bancada de la Fuerza del Pueblo.