Legisladores de distintas bancadas respaldaron la posición fijada por el gobierno dominicano ante las críticas formuladas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que pide al país no expulsar a mujeres migrantes embarazadas.


Los diputados calificaron de injusta e irresponsable la solicitud del organismo cuando la comunidad internacional se ha hecho de oídos sordos ante la crisis haitiana.