Además de la consternación que reina en este lugar, los familiares de Matías Santos Martínez esperan que a la brevedad las autoridades den con el paradero de los que le quitaron la vida al hombre que se desempeñaba como mensajero en una empresa privada.


Su esposa, la señora Juana de Dios, cuenta los planes que tenía junto a Matías para vivir tranquilos en la que fue su vivienda por años en este sector.