En un ambiente de alegría nostálgica y bailes al ritmo del Caballo Mayor, residentes del populoso Villa Juana, donde creció el cantante, se preparan para despedirlo este sábado.


La cadenciosa alegría de los merengues de Johnny Ventura resuenan en calles y colmados de Villa Juana. Con algunos pasos de baile y movimiento de cintura, los residentes quieren rendir tributo y recordar la memoria de quien consideran como un hijo pródigo de ese barrio.



Aun sin reponerse por la repentina partida del Caballo Mayor, los moradores expresaron sentirse orgullosos de pertenecer al mismo sector que vio florecer al cantante.



Las anécdotas de quienes conocieron a Ventura cuando vivía en la calle Tunti Cáceres se entrelazan con la música y las letras de canciones.



Y mientras los residentes del sector disfrutan de la música y recuerdan al ídolo, brigadas del ayuntamiento realizan este jueves labores de remozamiento para despedirlo por todo lo alto.



Previo a ser trasladado al cementerio Cristo Redentor, los restos de Ventura serán llevados al populoso sector.


Será el sábado a las dos de la tarde cuando los residentes de este sector podrán dar el último a dios a la leyenda del merengue.