SAN CRISTÓBAL, República Dominicana.- Dolor y consternación en Haina, por el caso de un niño  que perdió la vida tras caerle un exhibidor de agua.

Los parientes de   Hansel Abreu de once años, creen estar viviendo una pesadilla.

Narran que pasado el mediodía el niño estaba feliz porque iba para clases de karate y en un abrir y cerrar de ojos ocurrió la tragedia.

Será este sábado cuando el infante reciba cristiana sepultura en el cementerio municipal.