Santo Domingo – Residentes del sector Las 800 continúan intentando recuperar y secar parte de sus pertenencias tras las inundaciones provocadas por la crecida de una cañada, que volvió a desbordarse, afectando decenas de viviendas y negocios.
El panorama en la comunidad es desolador. Familias completas han visto perder, una vez más, sus ajuares, electrodomésticos y medios de sustento, en un evento que, según denuncian, no es aislado, sino recurrente cada vez que se registran lluvias intensas.
Rosario Méndez, uno de los afectados, relató que tuvo que salir de su vivienda en medio del agua durante la madrugada. “Me tiré de la cama y el agua ya me llegaba. Tuve que salir rápido y esperar a que bajara”, narró.
Impacto en los Comerciantes
La situación también ha golpeado con fuerza a pequeños comerciantes de la zona. Kenia García, madre soltera de seis hijos, perdió gran parte de los equipos y mercancías de su cafetería, su única fuente de ingresos. “Ya no podemos más. Todo lo poco que tenía se me fue. No sabemos qué vamos a hacer”, expresó con angustia.
A su testimonio se suma el de Abril, madre de dos hijos, quien perdió los equipos que había adquirido recientemente para instalar un salón de belleza. “Perdí prácticamente todo. Mis máquinas, el secador, todo quedó dañado”, lamentó.
Exigen Soluciones Definitivas
- Los comunitarios aseguran que más que ayudas puntuales, necesitan soluciones definitivas. “Aquí no se necesita comida ni colchones, lo que se necesitan son respuestas contundentes para este problema”, reclamó una residente.
Durante un recorrido realizado en la zona, se constató que varios vehículos fueron arrastrados por la corriente, mientras viviendas, negocios e incluso una iglesia resultaron seriamente afectados. Entre lodo y agua estancada, los residentes intentaban rescatar colchones, ropa y electrodomésticos.
Asimismo, la fuerza del agua provocó el colapso de la pared trasera de la Escuela Costa Rica, lo que obligó a una intervención de emergencia por parte de las autoridades. Se informó que será construida una verja provisional mientras se realizan trabajos de reconstrucción y reforzamiento de la estructura.
Evaluación de Daños
Autoridades locales, incluida la alcaldesa del Distrito Nacional, realizaron un levantamiento en el área para evaluar los daños y coordinar acciones. No obstante, los residentes insisten en que la única solución viable es su reubicación, ante el riesgo constante que representa la cañada.
«Esto va a seguir pasando cada vez que llueva”, advirtieron comunitarios, quienes aseguran haber pasado la noche en vela, vigilando el aumento del nivel del agua y tratando de salvar lo poco que les quedaba.
El llamado de la comunidad es claro: acciones concretas y definitivas que eviten que estas tragedias se repitan.
