Santo Domingo – Con una eucaristía que se extendió por más de una hora, la Iglesia Católica conmemoró este jueves un año y un día de la tragedia del Jet Set, en un acto marcado por el dolor, la reflexión y el reclamo de justicia por parte de familiares y sobrevivientes.

Durante la ceremonia, celebrada en presencia de decenas de allegados, los asistentes acudieron con flores, velones y fotografías de sus seres queridos, en un ambiente de recogimiento y profunda tristeza.

En su homilía, Monseñor Diplán expresó que el país aún carga con las secuelas de la tragedia, que dejó 236 fallecidos y más de 180 personas afectadas, además de un significativo número de niños en la orfandad.

«Nos hemos reunido en este lugar para orar juntos por personas que debieran estar entre nosotros, pero cuya ausencia ha dejado cicatrices profundas en los corazones de sus familiares y en toda la sociedad”, manifestó.

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El religioso también señaló que el dolor colectivo se ha visto agravado por lo que calificó como negligencia y falta de respuestas contundentes por parte de las autoridades, al tiempo que advirtió que la lentitud en el sistema judicial ha incrementado la indignación social.

Cuando la justicia es lenta o se dilata injustificadamente, provoca impotencia y desánimo”, afirmó, al insistir en la necesidad de que los procesos se lleven con apego a la ley.

Actos de recuerdo

Las actividades conmemorativas incluyeron otras eucaristías y actos organizados por familiares y movimientos sociales, donde se reconoció la labor de los rescatistas y se escucharon testimonios cargados de dolor y exigencias de justicia.

En medio de lágrimas y consignas, algunos familiares denunciaron la falta de avances en el proceso judicial, mientras recordaban a sus seres queridos y reclamaban que sus muertes no queden impunes.

También estuvieron presentes niños que quedaron huérfanos tras el desplome del techo del centro de diversión, así como ciudadanos que acudieron a encender velas y colocar fotografías en lo que hoy es considerado la “zona cero” de la tragedia.

Muestras de solidaridad

Durante la jornada, el actor mexicano Eduardo Verástegui expresó su solidaridad con las víctimas y propuso la construcción de una iglesia en el lugar del suceso, para lo cual anunció una donación de 100 mil dólares.

Asimismo, la embajadora de Estados Unidos en el país, Leah Francis Campos, estuvo presente en apoyo a los familiares.

Continuación de homenajes

Las actividades iniciaron desde la mañana con una misa encabezada por el padre Rogelio Cruz, luego de que los actos previstos el día anterior fueran suspendidos por las lluvias.

Además, el Coro Nacional anunció la realización de una misa el próximo domingo en la Catedral Primada de América en honor a las víctimas.

A un año de la tragedia, el dolor sigue latente en la sociedad dominicana, mientras familiares y sobrevivientes continúan reclamando justicia y respuestas concretas ante uno de los hechos más trágicos de los últimos tiempos.