Santo Domingo.– La exclusión de la reforma laboral de la agenda legislativa volvió a encender el debate en el Congreso Nacional y provocó fuertes reacciones de legisladores, sindicalistas y funcionarios, quienes consideran que el proyecto ha sido suficientemente discutido y no admite más retrasos.

Las críticas se intensificaron luego de que diversos sectores interpretaran la salida temporal de la iniciativa como una maniobra para frenar su aprobación. Incluso se denunció una supuesta actuación coordinada entre actores políticos y económicos para obstaculizar el avance de la propuesta.

Reforma laboral vuelve a generar tensiones en el Congreso; sindicatos advierten con huelga general

Legisladores califican de vergüenza un nuevo retraso

Los presidentes de las comisiones que estudiaron la pieza, tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados, lamentaron la decisión de posponer su conocimiento y advirtieron que un eventual fracaso representaría un duro golpe para la credibilidad del Congreso.

Después de tanto tiempo, de tanto trabajo de las comisiones y con el país pendiente de esto, que este código se caiga ahora sería una vergüenza nacional, una vergüenza para el Congreso«, expresaron legisladores durante los debates.

Los congresistas insistieron en que la población espera resultados y advirtieron que la ciudadanía no perdonaría que la reforma laboral no sea aprobada durante la presente legislatura.

Mientras tanto, el vocero de los diputados de la Fuerza del Pueblo, Rafael Castillo, negó que existan presiones externas detrás del aplazamiento. Según explicó, la exclusión del proyecto respondió únicamente a la amplia carga legislativa de la sesión de este miércoles.

Durante la jornada fueron aprobadas otras iniciativas, entre ellas la que declara el Día de la Mujer Municipalista y el Día del Cáncer Infantil.

Castillo aseguró que existe un compromiso de los voceros y de la Comisión Coordinadora para incluir nuevamente la reforma en la agenda de la próxima semana.

Sindicatos elevan el tono y amenazan con paralizar el país

La reacción más contundente provino del sector sindical. El presidente de la Confederación Nacional de Unidad Sindical, Rafael «Pepe» Abreu, denunció supuestas acciones para retrasar la aprobación de la reforma y advirtió que los trabajadores están dispuestos a incrementar la presión.

El dirigente sindical aseguró que, de continuar el estancamiento del proyecto, las organizaciones obreras podrían convocar una huelga general en todo el territorio nacional.

Estamos preparados para llamar al país a una huelga de carácter general si no se produce, en estos momentos, la aprobación en segunda lectura del proyecto que ya fue conocido», advirtió.

Por su parte, el ministro de Trabajo, Eddy Olivares, manifestó confianza en que la iniciativa será aprobada antes de que concluya la actual legislatura, prevista para el próximo mes de julio.

El funcionario reiteró, además, que uno de los temas más sensibles de la discusión, la cesantía laboral, no será modificado.

Estamos absolutamente confiados de que eso ocurrirá. El tema de la cesantía lo hemos repetido muchas veces: no se va a tocar«, sostuvo.

Uno de los principales obstáculos que mantiene retrasada la aprobación de la reforma sigue siendo el debate sobre el límite de dos años para los juicios laborales y las consecuencias derivadas del incumplimiento de ese plazo, un punto en el que todavía persisten diferencias entre los sectores involucrados.

Con la legislatura avanzando hacia su etapa final, la presión aumenta sobre los congresistas para lograr un consenso y aprobar una reforma que lleva años en discusión dentro del Congreso Nacional.