Conforme pasan los días y se pierden las esperanzas de encontrar sobrevivientes en los edificios derrumbados por los terremotos de Venezuela, cientos de damnificados se recuperan a la intemperie de sus heridas y aguardan a que los equipos de socorro recuperen de entre los escombros los cuerpos de sus seres queridos.
Las aves de carroña merodean con frecuencia los cielos de Catia la Mar.
Catia la Mar sigue en emergencia
En la tierra, cientos de personas aún pernoctan en casas de campaña en los campos de damnificados, cerca de lo que fueron sus casas.
Joseline Fernández señala el lugar donde cree que su suegro quedó sepultado bajo los escombros.
Fernández perdió tres familiares a causa de los terremotos.
También se nos murió un niño de cinco años, una de quince y mi cuñada de 40, y pudimos sacar a mi cuñada, a un bebé de un año y mi otra cuñada. Mi suegra está en un hospital y no la podemos tener aquí”, relató Joseline Fernández, sobreviviente de los terremotos.
Tatiana Fuentes se recupera de una fractura junto a su hermana en una casa de campaña en un estadio de béisbol. En su lecho, le preocupa que su padre no haya sido sacado de las ruinas.
Mi papá sigue ahí; necesitamos una maquinaria para que le quite las placas que tiene encima y está desde el 24, cuando pasó todo”, expresó Tatiana Fuentes, sobreviviente de los terremotos.
Gracias a Dios que pude sacar a mi mamá, a mis hermanas en ese momento, y ellas están ahí recuperándose de una fractura de la tibia y el peroné; mi otra hermana se partió la mandíbula y mamá fue operada de una fractura en el pie”, indicó Nelson Javier Fuentes, sobreviviente de los terremotos.
Familias esperan recuperar a sus muertos
Otros no tienen ni casa de campaña, duermen al aire libre y comen de la caridad, como Franklin Rubén Rojas.
Esto es prestada, yo no tengo nada y, cuando venga el dueño de esto, veré a dónde me agarre la noche… A mí me ayuda la gente dándome comida y agua”, manifestó Franklin Rubén Rojas, sobreviviente de los terremotos.
“Ya hay demasiado moscas y enfermedades, ya huele feo”, dijo Zenaida Figueres, sobreviviente de los terremotos.
Algunos de los sobrevivientes han contado con la solidaridad de la población.
Han venido muchas personas y nos han ayudado; gracias a Dios, desde hace tres días dormimos en carpa”, expresó Yulei Machuico, afectada por el terremoto.
Yo vivía en el piso 10, y los pisos de abajo quedaron comprometidos hasta arriba, y los que estaban encima del mío se vinieron abajo; yo quedé en el aire”, relató Mabel Magallanes, sobreviviente de los terremotos.
Los rescatistas siguen en atención de los afectados.
Hay unos compañeros rescatistas que siguen ayudando… La gente nos pide que le pase un tratamiento, pastillas y otras cosas”, indicó Jean Carlos Hernández, rescatista.
Las calles de Catia la Mar, en La Guaira, Venezuela, lucen desoladas y con una fuerte presencia militar.
