Eran las 9:00 de la noche cuando dos hermanas menores de edad caminaban hacia la casa de su abuela. Según relataron, durante el trayecto, un desaprensivo se les acercó y les dijo que se dirigía al mismo edificio.
El hombre las acompañó hasta la entrada del apartamento y, una vez allí, utilizando un arma blanca, despojó a una de las menores de su teléfono celular y emprendió la huida.
Los residentes aseguran que la falta de protección en la parte trasera del residencial, ubicado en la avenida Jacobo Majluta, facilita que delincuentes circulen por las calles de la zona.
Los comunitarios también se quejan de la falta de vigilancia policial, pese a que, según afirman, los robos ocurren con frecuencia.
Los moradores aseguran que los hechos delictivos mantienen bajo zozobra a quienes viven en este complejo residencial.
Una de las residentes contó, además, que su hijo, quien tiene una condición especial, también fue víctima de un asalto.