Santo Domingo.– El aumento de los conflictos violentos entre motoristas y conductores de vehículos privados mantiene preocupada a la ciudadanía, debido a que muchos de estos incidentes terminan afectando a personas ajenas a los altercados.
Expertos en seguridad vial y representantes de federaciones de motoconchistas consideran urgente reducir los niveles de agresividad que se reflejan diariamente en las calles del país.
Imprudencias en las vías
Entre las imprudencias más frecuentes en el tránsito figuran cruzar semáforos en rojo, conducir en vía contraria, invadir carriles, manejar por las aceras, exceder los límites de velocidad y forzar el paso a otros vehículos, acciones que constantemente generan discusiones y enfrentamientos.
A esto se suman daños a vehículos, como rayaduras y destrucción de retrovisores, situaciones que muchas veces desencadenan hechos violentos.
Llamados a regulación
Aníbal Germoso, representante de ACCIDENTE RD, expresó su preocupación ante la creciente agresividad en las vías.
Ya basta. ¿Qué estamos esperando? ¿Que maten a otro y que se repita? Hay que poner un alto a todo tipo de vehículo que piensa que los conflictos se resuelven de manera violenta, y los motoristas son los que más agresivos se ponen”, manifestó.
Mientras, dirigentes de federaciones de motoconchistas aseguraron que la violencia no representa a la mayoría del sector y llamaron a la prudencia y al diálogo para evitar tragedias.
Oscar Almánzar, presidente de FENAMOTO, indicó que desde esa organización no promueven agresiones contra ciudadanos.
Por su parte, representantes de asociaciones de motoristas reconocieron que los accidentes y los conflictos en las vías afectan la imagen del país, el turismo y al propio sector transporte.
Ante esta realidad, legisladores consideran necesaria una regulación más estricta y la aplicación efectiva de la Ley 63-17 sobre movilidad, transporte terrestre, tránsito y seguridad vial.
El diputado Charlie Mariotti Jr. afirmó que las autoridades deben actuar sin temor al costo político y aplicar las normativas existentes para evitar que la situación continúe deteriorándose.
Las autoridades aún tienen pendiente la aplicación completa del reglamento contemplado en la legislación vigente para el control y regulación de los motoristas en el país.
