San Antonio, Guerra. La suspensión de las visitas en el Centro de Corrección y Rehabilitación Las Parras, tras el incidente originado por el decomiso de una presunta sustancia prohibida, dejó este domingo escenas de angustia entre familiares que buscaban información sobre sus parientes. Por el motín, las autoridades reportaron al menos 12 internos con lesiones leves y cuatro traslados preventivos a centros de salud.

Angustia de familiares

Yo no sé nada de mi hijo, yo no sé nada de mi hijo. Nada yo sé de mi hijo… Oye, yo me estoy cayendo a pedazos, yo lo sé que sí. Mi hijo, Dios mío», expresó Juana Suárez, madre de un interno.

Con el dolor reflejado en el rostro y sin saber si su hijo resultó herido, Juana Suárez esperaba una respuesta que nunca llegó. Su hijo, de 26 años, cumple condena y recuperaría su libertad en octubre. Sin embargo, este domingo, la angustia de una madre fue más fuerte que cualquier espera.

Fue a uno que lo parió. Y ninguna madre, ningún padre quiere que su hijo esté ahí. Yo quisiera que mi hijo tenga una universidad. Yo quisiera que mi hijo, cuando yo cocino, él se coma su comida caliente», manifestó Suárez.

La incertidumbre también quebró a Cristobalina Familia García, quien afirmó que su hijo es el único varón que tiene. Desde Buenos Aires de Herrera llegó al penal en San Antonio de Guerra, buscando una respuesta sobre su hijo, quien lleva 15 años privado de libertad. Pero, en lugar de tranquilidad, recibió versiones contradictorias que aumentaron su angustia.

Suscribete al newsletter de Noticias SIN

Lo trasladó para acá en busca de mejoría. Es lo que va a encontrar: la muerte, la muerte que va a encontrar. Y vengo y hago un depósito de 2,000 pesos y me dicen que no, que no le pasó nada. Y me llaman que sí, que está herido, que es de área médica, y como madre yo quiero una maldita información de mi hijo», reclamó Cristobalina Familia García.

La escena se repitió una y otra vez: madres, esposas y familiares esperando por horas noticias de sus seres queridos, sin respuestas claras sobre lo ocurrido dentro del recinto.

Yo amanecí aquí anoche para que me dieran información de mi hijo y mire la hora que es. No le han dado una información a uno de que uno se convenza y se vaya para su casa, porque ellos creen que uno no tiene derecho a reclamar a su hijo. El que está ahí adentro es mi hijo y yo tengo que reclamarlo», sostuvo Cleydi Núñez Jiménez, madre de un interno.

Es un abuso, un abuso. Madre soltera luchando, yo quiero saber de mi hijo, por favor. Es un abuso que están haciendo, por favor; es un abuso que están haciendo esa gente», denunció Joselyn Fabián, madre de un interno.

Versión de autoridades

Las autoridades atribuyen lo ocurrido al intento de una visitante de introducir una presunta sustancia prohibida al penal, en compañía de una menor de edad, situación que, según explican, provocó alteraciones que luego fueron controladas. Informaron que, tras el hecho este domingo, las actividades se desarrollaron con normalidad.

«En el caso de Las Parras hay visita limitada debido a que no queremos que esa visita sea aprovechada por algunos, porque hay algunos problemas. Pero hay conyugales; los que quieren llevar su medicina a los internos se la pueden llevar, y cosas por el estilo, pero el resto tiene que irse a su casa. Ahí, en esos centros, mandamos nosotros, no manda más nadie», indicó Roberto Santana, director de la Dirección General de Servicios Penitenciarios y Correccionales.

Denuncias de maltrato

Sin embargo, familiares de internos aprovecharon la ocasión para denunciar supuesto maltrato, del que son víctimas algunos reclusos, y para criticar el estricto protocolo para el ingreso de visitas al penal.

«Aquí están maltratando a los presos. A mi hijo lo mandaron a una celda de castigo por muchos días por un tiket que le hallaron que no era de él. Aquí se tiene que averiguar por qué los presos estaban armados. Si tú vienes con 10 pesos que se te quedan en los bolsillos tú no los entras, tienes que botarlos; te ponen a hacer 10 sentadillas por adelante y por atrás, encuero, y tú tienes que encuerarte en pelota, que ni en La Victoria», denunció Cleydi Núñez Jiménez.

Revisan a las mujeres de un todo y los grandes pasan como si nada. A uno lo revisan de un todo, lo ponen a uno a hacer una fila grande. Okey, es la regla, pero también deben dejar que una abogada hable con quien tiene que hablar. Maltratan a los mismos presos y eso es demasiado», afirmó Joselyn Fabián.

  • Las autoridades indicaron que iniciaron las evaluaciones correspondientes para establecer las responsabilidades del lugar, conforme a los procedimientos institucionales y al marco legal vigente.