Santo Domingo. – Los recientes hechos violentos registrados en distintos puntos del país reavivaron el debate sobre la inseguridad ciudadana y llevaron a legisladores oficialistas y de oposición a reclamar medidas más efectivas para enfrentar la criminalidad, así como una revisión del rumbo de la reforma policial.
Las muertes ocurridas en Boca Chica, Santo Domingo Este, San Cristóbal y La Romana, entre ellas las del sacerdote Fray José Alcántara Báez, un vigilante privado y un oficial pensionado, fueron señaladas por congresistas como evidencia de la creciente preocupación que afecta a la población.
Reclamos desde el oficialismo
Desde el oficialismo, diputados del Partido Revolucionario Moderno (PRM) reconocieron que, aunque la reforma policial ha mostrado avances, estos aún resultan insuficientes frente a los niveles de violencia que enfrenta el país.
- Los legisladores oficialistas también plantearon la necesidad de profundizar cambios estructurales dentro de la Policía Nacional para fortalecer la prevención del delito y recuperar la confianza ciudadana.
Críticas de la oposición
En tanto, representantes del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) afirmaron que la delincuencia continúa estrechamente vinculada al narcotráfico y denunciaron supuestas debilidades en los organismos de seguridad encargados de combatir el crimen.
Por su parte, diputados de la Fuerza del Pueblo sostuvieron que las estrategias implementadas por las autoridades no han logrado reducir significativamente la inseguridad y consideraron necesario aplicar políticas integrales que incluyan educación, prevención social y una mayor coordinación institucional.
Cifras que preocupan
La discusión surge en momentos en que las autoridades reportaron 394 muertes violentas durante los primeros cuatro meses del año, cifra que mantiene la preocupación en distintos sectores de la sociedad.
