SANTO DOMINGO. Preocupación y rechazo ha generado el anuncio del Gobierno dominicano de permitir el ingreso temporal de extranjeros de terceros países que serán deportados por Estados Unidos, como parte del acuerdo denominado Escudo de las Américas.

El Instituto Duartiano calificó el memorándum de entendimiento como una medida que compromete la soberanía nacional y advirtió sobre las implicaciones que podría tener para el país asumir ese rol.

República Dominicana se suma así a naciones como El Salvador y Argentina, que han aceptado retener en centros especializados a extranjeros en espera de completar su proceso de deportación hacia sus países de origen.

Aunque el Gobierno no ha ofrecido detalles específicos sobre el alcance del acuerdo, el presidente del Instituto Duartiano, Wilson Gómez, aseguró que la decisión tomó por sorpresa a distintos sectores nacionales y consideró que la medida transgrede la soberanía dominicana.

Por su parte, el exdirector de Migración, José Ricardo Taveras, cuestionó la capacidad del país para albergar ciudadanos de terceros países y advirtió que las autoridades dominicanas no cuentan con mecanismos suficientes para determinar el historial o los antecedentes de las personas detenidas por Estados Unidos.

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En contraste, el analista internacional Juan de Dios King defendió el acuerdo al considerar que las autoridades dominicanas mantendrán controles estrictos para evitar el ingreso de personas con antecedentes penales y sostuvo que la cooperación internacional contribuiría a fortalecer la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo.

El tema ha generado un amplio debate luego de que trascendiera que las autoridades no han revelado el lugar donde serían retenidos estos extranjeros, alegando razones de seguridad nacional.