Santo Domingo. – La reforma al Código de Trabajo continúa enfrentando dificultades para completar su trámite legislativo en la Cámara de Diputados, donde persisten diferencias entre legisladores y sectores vinculados al ámbito laboral sobre el contenido final de la iniciativa.

Aunque el proyecto figura en la agenda de la sesión de este martes, diputados de distintas bancadas advirtieron que existe la posibilidad de que la pieza sea enviada nuevamente a comisión para un análisis adicional, lo que retrasaría su aprobación definitiva.

Retrasos y diferencias

Algunos congresistas atribuyeron los retrasos a presiones de sectores empresariales interesados en modificar aspectos específicos del proyecto, particularmente aquellos relacionados con los derechos laborales adquiridos.

Otros legisladores señalaron que el país requiere una actualización de su marco normativo en materia laboral y consideraron necesario que el Congreso concluya el proceso de discusión. Sin embargo, reconocieron que todavía existen puntos de divergencia que podrían provocar un nuevo retorno de la iniciativa a comisión antes de ser conocida por el pleno de la Cámara de Diputados.

Desde las filas oficialistas, diputados defendieron la importancia de aprobar una reforma, producto del consenso entre los distintos sectores involucrados. No obstante, indicaron que cualquier aspecto pendiente debe ser debatido dentro de los procedimientos legislativos correspondientes.

Asimismo, reiteraron su respaldo al mantenimiento de la cesantía laboral, uno de los temas que ha generado mayor debate durante la discusión de la propuesta.

Presión por aprobar

Mientras tanto, representantes del sector sindical exigieron que la reforma sea aprobada en los términos consensuados por la comisión especial que estudió la iniciativa, al considerar que reabrir las discusiones podría poner en riesgo los acuerdos alcanzados tras meses de negociaciones.

La reforma al Código de Trabajo es una de las piezas legislativas más esperadas por trabajadores, empleadores y organizaciones sindicales, debido a que busca modernizar las normas que regulan las relaciones laborales en el país.

El proyecto enfrenta, además, la presión del calendario legislativo. Si no es aprobado antes de que concluya la presente legislatura, el próximo 26 de julio, la iniciativa perimiría y tendría que reiniciar todo el proceso de conocimiento y aprobación en el Congreso Nacional.