Santo Domingo. – Equipos de rescate dominicanos comenzaron este jueves su despliegue hacia Venezuela para sumarse a las operaciones de búsqueda y asistencia que se desarrollan tras los terremotos que han dejado centenares de muertos, miles de heridos y graves daños en distintas localidades de ese país.
La movilización forma parte de la respuesta humanitaria impulsada por el Gobierno dominicano ante la emergencia, considerada una de las peores tragedias naturales registradas en Venezuela en los últimos años.
Ayuda dominicana sale desde San Isidro
Desde la Base Aérea de San Isidro también fueron despachadas ayudas destinadas a apoyar a las comunidades afectadas, mientras las autoridades mantienen coordinación con organismos venezolanos para facilitar la llegada y distribución de la asistencia.
La incorporación de rescatistas dominicanos ocurre en momentos en que continúan las labores para localizar sobrevivientes entre estructuras colapsadas y asistir a miles de personas que permanecen desplazadas tras los movimientos telúricos.
Cancillería sigue caso de cinco dominicanos
Paralelamente, el Ministerio de Relaciones Exteriores informó que da seguimiento a la situación de cinco ciudadanos dominicanos que habrían resultado afectados por los sismos. Según la Cancillería, tres de ellos ya lograron comunicarse con sus familiares, mientras se mantienen las gestiones para ubicar a los demás.
Solidaridad regional ante la tragedia
La emergencia ha generado una rápida reacción de países de la región y organismos internacionales, que han comenzado a canalizar ayuda humanitaria, personal especializado y recursos para reforzar las operaciones de rescate.
Las autoridades venezolanas continúan evaluando el alcance de los daños provocados por los terremotos, que afectaron viviendas, hospitales, edificios comerciales e infraestructuras públicas, dejando a miles de familias en situación de vulnerabilidad.
República Dominicana se suma así a los esfuerzos internacionales dirigidos a apoyar a la población afectada, mientras avanzan las labores de rescate y recuperación en las zonas impactadas.