Los remanentes del incendio que durante el fin de semana consumió una estación de transferencia próxima al antiguo vertedero de Cancino, en Santo Domingo Este, mantienen a los residentes respirando humo y soportando un fuerte mal olor.
Aunque el incendio ha sido sofocado en más de un 80 por ciento, la humareda persiste tres días después y mantiene preocupados a los residentes de Cancino.
Los comunitarios aseguran que, desde la madrugada del viernes, el humo y el fuerte olor de los neumáticos quemados afectan toda la zona.
Dicen que los niños son de los más afectados y temen que la exposición al humo pueda provocar problemas respiratorios.
Aseguran, además, que residuos de los neumáticos quemados llegan hasta sus viviendas, por lo que mantienen puertas y ventanas cerradas.
El intendente de los bomberos afirma que, en las próximas horas, la humareda deberá reducirse considerablemente, mientras continúan los trabajos de extinción.
Las autoridades también informaron que manejan algunas pistas sobre el origen del incendio.
Será en los próximos días cuando los bomberos darán a conocer el informe sobre las causas del siniestro.