Santo Domingo.– La decisión del Gobierno dominicano de ordenar la salida del país de nueve diplomáticos cubanos y sus familiares ha generado reacciones encontradas entre dirigentes políticos, juristas y legisladores, mientras las autoridades mantienen bajo reserva las razones que motivaron la medida.
Siete días y razones en reserva
El Gobierno otorgó un plazo de siete días para que los funcionarios y sus familiares abandonen el territorio dominicano, pero hasta el momento no ha informado quiénes son los diplomáticos afectados ni cuáles fueron las circunstancias que llevaron a disponer su salida.
La medida también provocó una reacción del Gobierno cubano, que rechazó la decisión y la atribuyó a una supuesta subordinación de República Dominicana a la política exterior de Estados Unidos.
Reacciones políticas y efecto diplomático
El dirigente de Izquierda Unida, Miguel Mejía, cuestionó la decisión y reclamó al Gobierno dominicano explicar públicamente las razones que llevaron a la expulsión de los funcionarios cubanos.
Mejía consideró necesario analizar la medida dentro del contexto de las relaciones entre Cuba, República Dominicana y Estados Unidos, debido a las posibles implicaciones que podría tener para los vínculos diplomáticos entre Santo Domingo y La Habana.
Una posición similar, aunque reconociendo la facultad del Estado para adoptar este tipo de decisiones, expresó el vicepresidente de la Fundación Institucionalidad y Justicia (Finjus), Servio Tulio Castaños, quien consideró conveniente que las autoridades expliquen los motivos de una medida que puede tener repercusiones en las relaciones bilaterales.
Respaldo desde el Congreso
Desde el Congreso Nacional, los diputados Ignacio Aracena, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados, y Elías Wessin Chávez respaldaron la decisión del Gobierno.
Ambos consideraron que el Estado dominicano tiene facultad para adoptar medidas de esta naturaleza cuando entiende que están en juego sus intereses y la seguridad nacional.
Mientras, el constitucionalista Andrés Fortunato llamó a mantener abiertos los canales de diálogo entre República Dominicana y Cuba para que ambos gobiernos puedan conocer las razones de la decisión y buscar mecanismos que permitan evitar un deterioro de las relaciones diplomáticas.
Por el momento, las autoridades dominicanas no han ofrecido detalles sobre las causas de la expulsión. El silencio oficial mantiene abierta la discusión sobre una medida que podría tener repercusiones en los vínculos entre ambos países.