Santo Domingo.- Los consumidores habituales de pan podrían enfrentar un aumento en los próximos días. Actualmente, la unidad se vende en las panaderías a 6 pesos, mientras que en el mercado final se ofrece a 2 por 15 pesos.

Los medianos y pequeños productores de harina están evaluando cuánto cuesta la producción de estos alimentos y, de acuerdo con sus gastos, podrían aumentar los precios.

Aunque todavía no se ha definido el monto exacto del incremento, los industriales aseguran que el saco de harina tiene un costo que inicia en 2,600 pesos y ha subido notablemente desde el conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán.

Los productores han explicado que, ante esta situación, no habían considerado ajustar los precios, pero cualquier aumento en los costos de producción eventualmente se traslada al consumidor final. Esto significa que el precio del pan podría subir en la cadena de comercialización.

Panaderos advierten impacto directo en sus negocios y en la población

Panaderos entrevistados indican que los incrementos en los costos ya están afectando sus operaciones.

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“Actualmente, la fabricación se vende a 6 pesos y al distribuidor a 2 por 15. Cuando suben los costos, uno se ve obligado a aumentar el precio del pan; de lo contrario, no se puede sostener el negocio”, explicó uno de los entrevistados.

Las asociaciones de panaderos están orientando a sus miembros a revisar sus gastos y tomar medidas pertinentes para continuar operando.

Según los productores, los incrementos de costos han aumentado la producción en un 40 por ciento, mientras que los subsidios gubernamentales para mantener los precios estables no son suficientes.

En los próximos días, los productores de harina aseguran que, conforme realicen los cálculos de costos, podría aumentar el precio del pan y otros productos derivados de la harina, afectando directamente al consumidor.

Antecedentes

  • El precio del pan ha sido históricamente sensible a los costos de producción de la harina, su insumo principal.

En los últimos años, los medianos y pequeños productores de harina han enfrentado incrementos sostenidos en los precios de este producto, lo que repercute directamente en la cadena de comercialización del pan hacia los consumidores finales.