Santo Domingo.- Residentes de la calle Primera, en la esquina de Guayacanes de Los Jardines del Norte, denunciaron el desborde de aguas negras y estancadas con heces fecales, una situación que aseguran se ha vuelto insostenible y que está afectando la vida diaria, la salud y la economía de la comunidad.

Los comunitarios explican que el problema ha provocado malos olores constantes, acumulación de aguas contaminadas y condiciones que, según dicen, impiden hasta realizar actividades básicas como alimentarse dentro de sus hogares. Además, aseguran que la situación también ha golpeado a pequeños negocios de la zona.

Negocios cerrados y reclamos a la alcaldía

Uno de los afectados relató que un establecimiento de comida tuvo que permanecer cerrado debido a las condiciones insalubres. Otros comerciantes afirmaron que la afluencia de clientes ha disminuido drásticamente por el fuerte olor y la presencia de aguas contaminadas.

Aquí hay clientes que se sentaban ahí y ya no pueden venir… la venta ha bajado pila porque la gente está a gritos, eso es todo infectado”, expresó un comerciante visiblemente afectado.

Los residentes aseguran que existe un permiso otorgado para realizar los trabajos de corrección, pero que aún esperan la intervención de la alcaldía, específicamente el envío de un camión para ejecutar la solución definitiva al problema.

Vecinos dicen que la situación es insoportable

Los comunitarios describen el impacto cotidiano del desbordamiento como algo “muy fuerte”, asegurando que el mal olor es constante y que incluso ha afectado la salud de algunas personas.

Uno se quiere desayunar y el estómago se le revuelve… hay que ir a vomitar”, relató un residente, quien asegura que la situación ha llegado a niveles extremos dentro de las viviendas.

Otros vecinos explicaron que el problema no es nuevo y que en ocasiones anteriores se realizaron trabajos que, según dicen, fueron mal ejecutados, por lo que la situación volvió a repetirse.

También señalaron que el desbordamiento afecta un tramo amplio de la zona debido a la pendiente de la calle, lo que hace que las aguas se desplacen hacia varias viviendas.

Los comunitarios afirman que incluso una vecina tuvo que mudarse al campo debido a las condiciones, mientras que un envejeciente reportó la aparición de plagas dentro de su hogar como consecuencia del problema.