Santo Domingo.- La falta de agua potable mantiene en una situación crítica a los residentes del sector Villa Carolina, de Hato Nuevo en Manoguayabo quienes aseguran que la escasez del servicio, sumada a la intensa ola de calor, ha convertido actividades básicas, como bañarse o cocinar, en un verdadero desafío diario.
Los comunitarios denunciaron que esta problemática no solo afecta su calidad de vida, sino también su economía, ya que gran parte de sus ingresos se está destinando a la compra de agua para poder cubrir necesidades esenciales del hogar.
El agua escasea y el costo golpea el bolsillo
De acuerdo con los testimonios recogidos, un tanque de 55 galones de agua puede costar entre 150 y 200 pesos, lo que obliga a las familias a racionar al máximo el líquido y reutilizarlo para distintas tareas del hogar.
«¿Hacia la casa o pasa a un segundo plano? La poca agua que podemos comprar la usamos para la cocina y esperamos para bañarnos y, después, limpiar”, expresaron residentes afectados, reflejando la difícil realidad que viven a diario.
Los comunitarios también señalaron que la situación se ha agravado con las altas temperaturas, lo que incrementa la preocupación, especialmente entre adultos mayores y personas con condiciones de salud preexistentes.
Salud afectada y llamado urgente a las autoridades
Los residentes denunciaron que la escasez del servicio está impactando directamente su salud, ya que algunos han tenido que destinar parte del dinero de sus medicamentos a la compra de agua.
«Esto no tiene madre, esta falta de agua y este calor… uno enfermo, ya usted sabe, esto no está fácil”, expresó uno de los afectados, evidenciando el nivel de desesperación en la comunidad.
Ante esta situación, los comunitarios hicieron un llamado urgente a la CAS para que intervenga en el sector, regularice el servicio y normalice los contratos del suministro de agua, con el objetivo de garantizar el acceso estable al líquido.
«Ya no aguantamos más; el calor nos va a matar, no podemos cargar agua, tenemos problemas de salud”, manifestaron otros residentes, quienes aseguran que continuarán con las protestas comunitarias hasta que se restablezca el servicio de manera regular.
- Las denuncias se mantienen mientras la comunidad de Villa Carolina espera una respuesta de las autoridades ante una crisis que, aseguran, se vuelve cada día más insostenible.
La situación de escasez de agua potable en sectores urbanos y periféricos de la República Dominicana ha sido una problemática recurrente en los últimos años, especialmente durante los períodos de altas temperaturas y sequías prolongadas, cuando la demanda del servicio aumenta significativamente.
En el país, el acceso al agua es gestionado principalmente por la Corporación del Acueducto y Alcantarillado correspondiente a cada región, junto a otras instituciones responsables de la distribución y mantenimiento de los sistemas de abastecimiento.
Sin embargo, distintos barrios han reportado interrupciones frecuentes, baja presión o suministro irregular, lo que obliga a las familias a depender de la compra de camiones cisterna o almacenamiento doméstico.