La pediatra Luly Gil advirtió que la diabetes en la infancia puede aparecer de forma repentina y que sus síntomas iniciales suelen pasar desapercibidos, por lo que hizo un llamado a los padres a estar atentos a cualquier cambio en la salud de sus hijos.

Entre las principales señales de alerta mencionó la sed excesiva, la pérdida de peso sin causa aparente, el cansancio constante, el aumento en la frecuencia de la orina y la regresión en el control de esfínteres, como volver a orinarse en la noche después de haberlo superado.

Explicó que esta enfermedad no está relacionada directamente con el consumo de azúcar, sino con la falta o el mal funcionamiento de la insulina producida por el páncreas, y que puede estar vinculada a factores genéticos o enfermedades autoinmunes.

Asimismo, advirtió que, si no se detecta a tiempo, puede derivar en complicaciones graves como la cetoacidosis diabética, cuyos síntomas incluyen vómitos persistentes, somnolencia, dificultad para respirar y mareos, lo que requiere atención médica inmediata.

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