Santo Domingo.- La muerte de Rebeca Brizard, de 37 años, luego de someterse a una liposucción en un centro que presuntamente operaba sin habilitación ha puesto bajo investigación tanto al establecimiento como a la persona que realizó el procedimiento.

Según el Ministerio de Salud Pública, quien practicó la cirugía fue Emanuel Hernández, un barbero que no es médico.

De acuerdo con las autoridades, Hernández había trabajado anteriormente en el área de la medicina estética, pero no contaba con la formación ni la acreditación para realizar este tipo de intervenciones quirúrgicas.

Multitud reunida al aire libre durante actividad comunitaria con globos blancos y negros
Personas reunidas en una actividad comunitaria al aire libre, con globos blancos y negros.

Clínica y responsable son investigados

Mientras avanzan las investigaciones, la propietaria de la clínica Obesidad y Antienvejecimiento fue entrevistada por la Dirección de Habilitación del Ministerio de Salud Pública, aunque evitó ofrecer declaraciones a los medios de comunicación.

El Ministerio de Salud informó que, según sus investigaciones, Emanuel Hernández laboró en el pasado junto a un reconocido cirujano plástico, cuyo consultorio está debidamente habilitado y forma parte de la Sociedad Dominicana de Cirugía Plástica. Sin embargo, aseguró que fue desvinculado de ese centro tras exceder las funciones que le correspondían.

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Las autoridades reiteraron el llamado a la población a verificar que tanto el centro de salud como el profesional que ofrecerá el servicio cuenten con la debida habilitación y formen parte de la cartera autorizada para realizar procedimientos médicos.

La paciente falleció horas después del procedimiento

«Según el acta de defunción, Rebeca Brizán falleció la tarde del viernes a causa de un edema pulmonar e insuficiencia respiratoria, complicaciones que se presentaron pocas horas después de la liposucción».

El caso continúa bajo investigación para determinar las responsabilidades correspondientes y establecer las circunstancias en las que fue realizado el procedimiento.

  • Salud Pública asegura que quien practicó la liposucción era un barbero y no un médico.
  • La clínica donde se realizó el procedimiento presuntamente operaba sin los permisos exigidos por las autoridades.

La liposucción es una cirugía plástica mayor destinada a moldear el cuerpo mediante la extracción de grasa localizada. No es un tratamiento para la obesidad y debe realizarse únicamente en un quirófano de un centro de salud habilitado y por un cirujano plástico debidamente capacitado.

En la República Dominicana, los establecimientos de salud y los profesionales que realizan procedimientos quirúrgicos deben cumplir con los requisitos establecidos en la Ley General de Salud No. 42-01, que regula la prestación de los servicios sanitarios y las condiciones de habilitación de los centros médicos.

El Ministerio de Salud Pública mantiene un protocolo de seguridad para la práctica de la liposucción, en el que establece que este procedimiento solo debe realizarse en centros habilitados, con equipos adecuados y bajo estrictas medidas de seguridad para reducir el riesgo de complicaciones.

Especialistas en cirugía plástica han advertido en reiteradas ocasiones sobre el intrusismo profesional, es decir, la realización de procedimientos médicos por personas que no cuentan con la formación ni la autorización legal para ejercer la medicina, una práctica que aumenta el riesgo de complicaciones graves e incluso de fallecimientos.

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