Santo Domingo.– Las altas temperaturas y el aumento de la humedad durante el verano pueden alterar el equilibrio natural de la zona íntima femenina, favoreciendo la aparición de irritaciones, hongos e infecciones, advirtió la ginecóloga Liliam Fondeur, quien ofreció una serie de recomendaciones para preservar la salud íntima durante esta temporada.

Calor y humedad elevan el riesgo

Explicó que el calor incrementa la sudoración y la humedad en el área genital, creando un ambiente propicio para el crecimiento de microorganismos, por lo que recomendó priorizar medidas de higiene y ventilación.

Entre las principales sugerencias, destacó el uso de ropa interior de algodón y prendas holgadas que permitan la circulación del aire. Asimismo, aconsejó dormir sin ropa interior y, cuando sea posible, permanecer en casa con ropa cómoda para disminuir la fricción y la acumulación de humedad.

Higiene y ropa para prevenir

Fondeur enfatizó que la higiene íntima debe realizarse únicamente en la parte externa de la zona genital, evitando las duchas vaginales o la aplicación de productos en el interior de la vagina, salvo que sean indicados por un profesional de la salud.

La ginecóloga también recomendó a las mujeres que permanecen muchas horas sentadas, ya sea por trabajo o estudios, utilizar un cojín con abertura central para favorecer la ventilación y reducir el aumento de temperatura en la zona íntima.

Respecto al vestuario, aconsejó utilizar ropa de colores claros, ya que absorben menos calor que las prendas oscuras, y evitar la ropa excesivamente ajustada durante los días de altas temperaturas.

La especialista insistió en que la presencia de flujo vaginal de color blanco, amarillo o verde no debe considerarse normal ni atribuirse únicamente al calor, por lo que recomendó acudir al ginecólogo para recibir un diagnóstico adecuado y evitar la automedicación con óvulos o tratamientos sin prescripción médica.

En cuanto a las mujeres sexualmente activas que visitan playas durante el verano, Fondeur indicó que el agua de mar puede contribuir a la higiene natural de la zona íntima cuando se permite su ingreso de forma controlada.

Aunque reiteró que cualquier práctica relacionada con la salud vaginal debe realizarse con criterio médico y atendiendo las condiciones particulares de cada paciente.

Finalmente, reiteró que mantener una adecuada ventilación, vestir ropa ligera y de algodón, evitar la humedad prolongada y consultar al especialista ante cualquier síntoma son medidas fundamentales para prevenir molestias e infecciones durante la temporada de verano.

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