Las nuevas restricciones para contener la pandemia, que incluyen la ampliación del toque de queda y limitaciones a la venta de bebidas alcohólicas, generan malestar y polémica entre los sectores comerciales y de servicios, que deberán volver a restringir sus horarios de operaciones, afectando sus ingresos.


Negocios como los bares se verán obligados a cerrar sus puertas mientras estén vigentes esas medidas.


Volver a cerrar las puertas de su bar en la avenida Venezuela, cuando apenas comenzaba de recuperar clientes, representa a Randy Croussett un verdadero dolor cabeza y la incertidumbre del futuro de su negocio y del sustento de su familia.


Asegura que desde que las autoridades le permitieron reabrir, tras casi un año de confinamiento, apenas logra cubrir los gastos de operación y de energía eléctrica debido a que con la crisis también se elevaron los precios.


Una crisis similar vive Bélgica García, dueña de un salón de belleza. Aunque que la extensión del toque de queda reduce su clientela y los ingresos para mantener a sus dos hijos.


El dueño de esta peluquería, Patricio Calcaño, también se ha visto afectado por los estragos de la pandemia. Cuando apenas comienza a recuperarse, teme la reducción de los horarios de operación, aunque sólo se mantengan una semana, le reduzcan el número de clientes.


Entre las nuevas medidas, el toque de queda regirá de seis de la tarde a cinco de la mañana de lunes a viernes y los fines de semanas de tres de la tarde a cinco de la mañana, con tres horas de libre tránsito todos los días en 25 provincias, entre ellas el Gran Santo Domingo. FULL


Estas disposiciones estarán vigentes desde el dos hasta el nueve de junio.