La ola de calor que ha vivido el Gran Santo Domingo en el último mes, agravada por las frecuentes nubes de polvo de Sahara, no sólo genera malestar entre la población, sino que ya comienza a provocar problemas de salud.


Para Maira López, la sensación de calor no solo es agobiante y le impide dormir por las noches, sino que la obligó a ir al médico debido a extrañas erupciones en la piel.