La puesta en operaciones  de 339 patrullas policiales equipadas con cámaras de vigilancia comienzan a rendir frutos, al garantizar el monitoreo de la actuación de los agentes policiales y de su interacción con los ciudadanos, sin embargo, la iniciativa que forma parte de la reforma policial ha generado opiniones a favor y en contra entre residentes de sectores populosos de la capital.


Para algunos la medida es más que oportuna para evitar y aclarar cualquier incidente que surja entre los agentes y algún ciudadano que sea detenido, además de considerar que podría disminuir el resentimiento social que indicaron le tiene la población a la Policía.