Mientras el gobierno dominicano organiza la logística para enviar alimentos e insumos médicos por aire y mar a Haití, diversos grupos civiles del país se organizan para recolectar comida y material sanitario a fin de llevarlos a la vecina nación, donde la ayuda a los miles de damnificados por el terremoto fluye a cuentagotas.


El llamado a la solidaridad proviene de diversos grupos comunitarios, religiosos, académicos y organizaciones no gubernamentales que tiene una sola meta: llevar ayuda urgente a los afectados por el devastador terremoto del 14 de agosto.