Al tiempo que muchos colegios privados ya comenzaron las clases presenciales, los padres de familia se enfrentan a una ola de gastos que incluye la compra libros que, aseguran, experimentaron alzas exorbitantes de precios.


Para más de uno la búsqueda de libros ha sido un trago amargo. Y no sólo por las filas y aglomeraciones en las librerías, sino por las largas lista de libros que deben comprar para cada uno de sus hijos y sus precios.