Al tiempo que muchos colegios privados ya comenzaron las clases presenciales, los padres de familia se enfrentan a una ola de gastos que incluye la compra de libros que, aseguran, sufrieron alzas exorbitantes de precios.


Para más de uno, la búsqueda de libros ha sido un trago amargo. Y no sólo por las filas y aglomeraciones en las librerías, sino por las abultadas lista de libros que deben comprar para cada uno de sus hijos y sus precios.


Carmen Familia, asegura que para las clases de su hijo, un niño con condiciones especiales, los profesores le piden 11 libros.