El Pastor evangélico Roberto Jiménez y el Presidente del comité Provincial de los Derechos Humanos de esta ciudad, el señor Mario Almonte, denunciaron la insolencia, el abuso y el irrespeto cometido por dos miembros de la Policía Nacional en un humilde hogar detrás de un joven.

Según el pastor y el representante de los Derechos Humanos, el joven Hansel Castillo Cueto no es un delincuente, es un hombre de trabajo y lo único es que no a podido cumplir con el pago de una pensión alimenticia.