Feministas y pastores evangélicos condenaron este jueves la propuesta incluida en el proyecto de reforma al Código Penal que establece que la relación sexual no consentida tendrá una pena menor a la sanción de una violación en la que interviene un tercero. Afirman que prevalecer ese tipo de criterio representa un retroceso en la normativa penal en detrimento de la mujer que empuja al país al siglo XIX.