SANTO DOMINGO, República Dominicana.- Acusaciones van y vienen con respecto a los insólitos hechos de corrupción que el Ministerio Público dice ha permeado nuestro poder judicial con las actuaciones de 6 jueces y ex jueces.

Como era de esperar, los vinculados de una forma u otra a este escándalo, se defienden, se desligan o sencillamente dicen en pocas palabras que le prueben las acusaciones. Es que conocen muy bien las intríngulis de nuestro sistema, sin pruebas que documenten los hechos no hay condena.

La suspensión de estos magistrados, tres de los cuales enfrentarán un juicio disciplinario el viernes, es solo el comienzo de este capítulo de corrupción que alcanza las más altas esferas judiciales quedando un sin número de interrogantes por responder.

Lo que tememos es que el caso de estos jueces, tenga el mismo destino que el de los fiscales sometidos por el caso del DICAM o el de los políticos que han sido archivados o se han salido con la suya con un auto de no ha lugar, en vez de enfrentarse a juicios de fondo.

Bien lo dijo este miércoles un diplomático hablándole a empresarios, la corrupción es un cáncer que impide la aplicación justa de la ley. Se preguntaba ¿Qué hemos hecho al respecto? No basta con quejarse dijo, tenemos que hacer más que eso. O nos unimos y gritamos basta ya o el cáncer nos invadirá, carcomiendo todas las esferas de la sociedad.