Con apenas dos años, un niño padece una cardiopatía congénita que le impide respirar y desarrollarse de manera normal, el pequeño necesita un costoso procedimiento quirúrgico de urgencia que le permitiría  continuar con vida, sus padres carecen de los recursos económicos para cubrir los gastos, por lo que se han visto obligados a solicitar ayuda para salvar la vida de su único hijo.