El apoyo del presidente Luis Abinader a la propuesta firmada con sus similares de Panamá y Costa Rica para impulsar el desarme de Haití como primer paso para salir de su crisis abre una polémica entre los sectores políticos que lo aplauden y quienes le recuerdan que hay que solucionar primero los problemas nacionales.


Desir Louis, quien trata de regularizar su estatus en el país, asegura que su hermano que aún vive en Haití se vio obligado a dejar sus estudios por temor a la violencia y a un eventual secuestro.