Mientras la criminalidad en Santiago continúa indetenible tras un portero caer abatido de un disparo en la cabeza luego de dejar a su hija de 13 años en un centro educativo, las autoridades determinaron que el crimen está vinculado a asuntos pasionales.


El trágico suceso cuando los estudiantes de la escuela Glicelis Martínez, del sector de Pekin, se preparaban para entonar las notas del  el himno nacional, para dar apertura a clases.