Como “injusto” e “inoportuno” calificó la Cancillería el llamado que hizo este miércoles la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para detener la deportación de parturientas haitianas.


La Cancillería recordó que Haití vive una situación precaria de gobernabilidad y violencia extrema, por lo que el país no puede hacerse responsable de suplir las necesidades del vecino pueblo.