La eliminación del toque de queda en el Distrito Nacional a partir del lunes 9 de agosto plantea un contrapunto digno de ser meditado: por un lado la alegría de la desescalada, principalmente para el comercio, pero también tiene la contra parte del temor de que, si no es asumida por la población con prudencia, podría desatar un nuevo rebrote de coronavirus.


Esta mezcla de júbilo y de temores se ha puesto de manifiesto en diferentes sectores de la sociedad y también a través de expresiones en las redes sociales.