La jueza Keila Pérez Santana, del Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional ratifico la noche de este viernes la medida de coerción contra los acusados de pertenecer a un supuesto entramado militar-religioso, desmantelado mediante la Operación Coral, en mayo pasado.


En silencio salieron los imputados, el mayor general Adán Cáceres Silvestre, exjefe de escolta del expresidente Danilo Medina; la pastora Rossy Guzmán Sánchez, el teniente coronel de la Policía, Rafael Núñez de Aza; y el cabo de la Policía Nacional e hijo de la pastora, Tanner Antonio Flete Guzmán, quienes ante la insistencia de los periodistas no respondieron preguntas.


Los abogados de los imputados aseguran no hay motivos para mantener en prisión a los imputados de este caso, ya que tienen presupuestos suficientes para no sustraerse del proceso.


La jueza decidió mantener la medida de coerción porque entiende los presupuestos no han variado, y que la mayoría no los han presentado, dijo Félix Portes, abogado de Rafael Núñez de Aza.


En tanto el MP considera que los imputados se le ratificó la medida, por las pruebas aportadas por el órgano acusador.


La revisión de medida obligatoria se extendió por aproximadamente cinco horas.


Con relación a este caso coral, la mañana de este viernes se conoció otra audiencia con un posible imputado, dónde el MP informó que más adelante ofrecerá mayores detalles.