La decisión de las autoridades de Salud de exigir la tarjeta de vacunación a todos los estudiantes mayores de 12 años como requisito para tomar clases presenciales, desató una polémica en el sector educativo ante las dudas de padres de familia sobre la seguridad de los fármacos para los adolescentes y el elevado costo de la pruebas PCR. 



Entre padres de estudiantes, las opiniones están divididas. 



Dolores Vargas, una enfermera y madre de tres, favoreció la disposición, por considerar que busca cuidar la salud de los alumnos y evitar un posible brote de la pandemia por el regreso a las clases presenciales.