El incremento de la presencia policial para contrarrestar la ola de atracos en el sector capitalino de San Gerónimo es visto con escepticismo por comerciantes y residentes de la zona, quienes consideran que además del aumento de agentes se requiere de patrullajes permanentes y otras medidas de seguridad.


Para Roberto Félix, quien administra un colmado que ha sido escenario de varios atracos en la calle Rafael Ramos, la inseguridad ya ha sobrepasado la capacidad de las autoridades.