Siete familias más se sumaron a los refugiados en el Centro Educativo El Túnel, en Capotillo, por las inundaciones en la barriada producto de las lluvias registradas en la capital por el paso de la depresión Grace por el país. De acuerdo con autoridades, las personas permanecerán en el lugar hasta tanto el rio Isabela retorne a la normalidad.


Cocinando la comida de sus tres nietos y su esposo estaba esta mañana la señora Adela Pinales en una de las aulas del Centro Educativo El Túnel, que funciona como albergue en Capotillo.


La mujer, que lleva más de 20 años viviendo en ese populoso sector, cuenta cómo encontró su casa pasadas las lluvias generadas por el paso de la depresión tropical Grace.


Así como Adela y Roselis Ozoria, otros moradores piden ser reubicados.


Edilenia Ruíz, a quien solo le faltan cuatro meses para dar a luz a su segundo hijo, contó que su mayor anhelo es poder vivir tranquila con sus pequeños en un lugar que puedan estar seguros cuando se registran lluvias.


Para la mañana de este martes el agua del río Isabela ya había salido de las casas de los residentes del Túnel, en Capotillo, pero dejó daños en sus ajuares.


Este día el Plan Social de la Presidencia entregó raciones de comida y colchones para los refugiados de ese populoso sector y miembros de la Policía y la Defensa Civil se encontraban en el lugar. 


Desde que fueron llevados al albergue las personas llevaron consigo los trastes y ropa que pudieron salvar con las inundaciones.