Ante el inminente debate en el Senado a partir de esta tarde del proyecto de reforma al Código Penal que mantiene las penas a la interrupción del embarazo y las elimina para la discriminación por preferencia sexuales, grupos de derechos humanos se apostaron frente al Congreso para pedir a la Cámara Alta no ratificar la pieza que ya fue aprobada por los diputados.