Un hombre residente en Boca chica que falleció la madrugada de este viernes con síntomas de cólera fue sepultado en un féretro sellado con cinta adhesiva por recomendación de las autoridades sanitarias, que dispusieron el sepelio sin que fuera velado, de acuerdo con sus familiares.


De confirmarse que la bacteria fue la causante del deceso, representaría la primera víctima de la enfermedad.


Los restos de Samuel López Carela, de 38 años, tampoco fueron llevados a su residencia en Andrés Boca Chica tras el deceso en el Hospital Félix María Goico. Por recomendaciones médicas, sus parientes los trasladaron directamente al cementerio Cristo Salvador sólo unas pocas horas después del fallecimiento.