Mientras el Plan Nacional de Vacunación anti COVID se ralentiza por las más de 7 millones 545 mil personas que ya se han inoculado, las autoridades aún no especifican la logística y desde cuándo comenzarán a aplicar la tercera dosis. 


Además de cobrar la vida de casi 4 mil ciudadanos y contagiar a más 322 mil, el Coronavirus ha provocado que una gran cantidad de familiares de pacientes incurran en gastos elevados. Algunos incluso se quejan de la burocracia para obtener los medicamentos de tratar la enfermedad.


Es el mayor temor de Carlos Alfonso Silverio, residente en Azua, quien tiene a su madre de 60 años ingresada en una unidad de COVID del hospital Marcelino Vélez Santana.


Allí se encuentra desde el pasado lunes y hasta la fecha no ha podido adquirir la inyección de Remdesivir utilizada para tratar la enfermedad.


La alta demanda de pacientes contagiados, comienza a provocar escasez en uno de los principales insumos, de acuerdo con personal médico.


Además de algunos medicamentos que se ven en la necesidad de comprar los familiares de pacientes, la estadía en los centros de salud conlleva gastos que afectan aún más sus bolsillos.


La llegada de contagiados en los centros de salud no se detiene y en tan solo 24 horas se han registrado casi mil nuevos casos. 


Mientras, la aplicación de la tercera dosis sigue generando debates entre personas que continúan acudiendo a los centros de inoculación.


Y es que a pesar de la disposición del Gabinete de Salud, aún las autoridades no han especificado en qué estudio se basan para sustentar la medida. 


A través de sus redes sociales la directora de Comunicación de la presidencia, Milagros Germán, dijo que la próxima semana realizarán una rueda de prensa en el Palacio Nacional para informar a la población sobre la estrategia del Gabinete de Salud con respecto a la dosis de refuerzo.


En los últimos días la jornada de vacunación ha mermado en los centros de inoculación debido a la cantidad de personas que ya se ha inmunizado.