Una semana después de que sus casas quedaron dañadas y anegadas por las inundaciones, residentes de los barrios más afectados en el Gran Santo Domingo aún esperan por agua potable o por la distribución del líquido en camiones cisterna para limpiar sus viviendas y satisfacer sus necesidades básicas.


La falta de agua potable ha agravado la Odisea que viven los residentes de los barrios Las Arenitas de Arroyo Hondo y Las 800 de Los Ríos, quienes no han podido siquiera lavar sus muebles, sus ropas y el piso de sus casas, que se inundaron con aguas contaminadas.


Altagracia Rodríguez asegura que, como ella, varios vecinos de Las Arenitas se ven obligados extraer agua de un pozo que se encuentra aún lado de una cañada contaminada, para realizar sus labores domésticas.