A tan solo horas de levantarse el toque en el Distrito Nacional, varios vendedores de comida rápida se mantienen esperanzados de poder recuperar sus clientes luego de estar trabajando por más de un año con un horario irregular producto de la pandemia del COVID-19.


Al celebrar la disposición, reconocen que en su momento fue necesario adoptarla, pero que ya se hace necesario ir retornando a lo habitual para tratar de mitigar las pérdidas.