REDACCIÓN INTERNACIONAL.- Si bien a los peludos ronroneantes les encanta trepar y ser amantes de las alturas, este gato lleva la delantera en deportes extremos.

Un viaje inolvidable tuvieron estos pilotos principiantes en parapente con cabina abierta en la Guayana Francesa. Pero las cosas habrían sido distintas si hubiesen revisado previamente el aparato aéreo, encontrando al silencioso polizonte que llevaban a cargo.

Sin previo aviso, en una rendija del ala de pronto se ve a un pequeño ser vivo que comienza a caminar. Se trata nada menos que de un gato muy asustado escondido en la estructura.

El nerviosismo fue tal, que los jóvenes que manejaban el parapente no quisieron ni tocar al animal, hasta pisar tierra firme...

Fuente: 24horas.cl