REDACCIÓN.- De milagro sobrevivió un peruano de 30 años al que le incrustaron un chuchillo de cocina en la cabeza que le penetró parte del ojo izquierdo y el cerebro.

El ataque fue con tanta fuerza que el mango del arma blanca se desprendió y solo sobresalía un pequeño pedazo del cuchillo. Al parecer la víctima, quien estaba en estado de ebriedad, trató de resistirse a un asalto y como consecuencia recibió la estocada que milagrosamente no fue mortal.

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Según nuestros colegas de la alianza informativa latinoamericana el hombre, identificado como: Victor Anticona, podría perder el ojo izquierda cuando le extraigan el cuchillo, pero hay pocas probabilidades de que fallezca.